domingo, 11 de diciembre de 2016

Las canciones de mamá.


Creo que si puedo culpar a alguien por ser un melómano empedernido, esa sería a mi madre, aunque también me gusta creer que el buen gusto por la música ya lo traigo desde antes de mi nacimiento, en la sangre; ya que mi padre durante muchos años fue músico, un gran músico por lo que muchas personas me han dicho. De las vagas memorias que tengo y de lo poco que mi mente guarda de los años que viví en L.A. recuerdo a mi padre con guitarra en mano cantando canciones de Marco Antonio Solis, recuerdo también las paletas de helado que vendía la camioneta de helados, recuerdo subirme a un coche, ver Bugs Bunny en ingles, una viejita a la que llamaba abuelita y que me cocinaba huevos estrellados, un niño que supongo era mi amigo, y el momento en que me compran a un muñeco de Pinocho en Disneyland al que yo adoraba.



Pero ya estando en Durango a partir de los cinco años, recuerdo que quizá una de las cosas que mi madre compró primero al llegar a la ciudad (la verdad no sé si llamar ciudad a Durango en aquellos años sea muy prudente) fue comprarse una radiograbadora, mi madre ya traía un antecedente melómano muy marcado y recordado por mis tías que son las que de a poco me han ido contando historias sobre mi madre, lo mucho que le encantaba ir a los bailes y las tardeadas, como se perdía entre los árboles en el rancho y se iba con una pequeña radiograbadora y se tumbaba bajo la sombra de un árbol a escuchar música todo el día, incluso ella me ha contado que ponía las pilas a calentar al sol cuando ya no servían, también me comentan que la melomanía la hereda de mi abuelita, lo cual me hace renegar menos de mi manía, que dicho sea de paso no es tan mala que otras que otras personas tienen, incluso otras que yo tengo.



Entonces de ese modo fue que mi infancia estuvo llena de música, día y noche; porque me parece que ya les había contado por ahí que mi cuarto durante muchos años estuvo encantado con una grabadora que día y noche estaba encendida, grabadora que hoy ya no existe pero que hizo que grabara infinidad de cintas con canciones sketches y pláticas con muchos de mis amigos y de mis primos.



Grupo Libra, Brindis, Samuray, Los Temerarios, Los Rodarte, Los Rehenes, Mandingo, Los Fugitivos y muchos grupos mas del género romántico me hicieron buscar de cierta forma música que involucrara siempre guitarras eléctricas y sintetizadores, hoy día mi madre reniega un poco por mi gusto rockero en la música (sólo un poco, ya que cae en cuenta que la mayoría de los jóvenes de mi edad hoy en día en México no sabe escuchar otra cosa que no sea el género banda o norteño con letras sobre drogas violencia y narcotráfico) sin caer en cuenta, o quizá si pero sin confesármelo que en realidad ella fue la que me influenció a escuchar esta música.


Durante muchos años mientras era un niño esta cinta fue mi favorita, ya después descubrí a S Club 7, y después a Alejandro Sanz y su Alma al Aire


De esas canciones me acuerdo mucho, más de unas que de otras, por "x" o "y" circunstancia, incluso unas me vienen a la mente que aunque mi mamá no las haya escuchado, sé que son más o menos del tiempo que mi mamá era joven y escuchaba más música de la que quizá hoy escucha, y me gusta imaginarme que esas canciones le hubieran gustado mucho, cuando tenía más o menos la edad que tenía yo cuando las descubrí.







Lo único que no se podía escuchar en mi casa era a Jose Jose y a Jose Alfredo Jimenez, los únicos exponentes que a mi madre no le gustaban, porque según ella cantaban pura música para borrachos (y ahora entiendo porque me gustan tanto)






Incluso también -recuerdo- algunas canciones de mis tías me vienen a la mente, las historias sobre estas; a mi no me corresponde contarlas.





Muchas de esas canciones yo soñaba con replicarlas cuando tuviera mi banda de Rock.









De hecho tanto me influenció que hay algunas canciones de las que yo escucho que ella también escucha, en particular una que le gusta mucho, es de Chetes y es un cover de Bronco que se llama "Te Quise Una Vez".



El caso es que mi infancia estuvo llena de mucha música, buena música, bonita música; gracias a mi madre. Y les cuento esto sólo porque tenía ganas de contárselos.

2 comentarios:

  1. Me encantó la entrada y me hizo pensar en mi propia infancia, muy parecida te digo...

    Leo dan! Un argentino 👍😉

    Leonardo Favio no escuchaba tu mamá también?

    Me hiciste dar una idea para una futura entrada mía, gracias 🙋

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    1. Que bueno que te haya gustado la entrada master y que esta haya detonado tu creatividad, yo tambien copie la formula de un blog que leo, salvo que aquella solo mostraba el playlist en su Spotify de las canciones que escuchaban sus padres por allà en la dècada de los 80`s pero no hablaba mucho de su experiencia, yo la quise hacer un poco mas personal, como todo me gusta hacerlo, a base de mis recuerdos como tù ya lo sabràs. Fìjate que ella no escuchaba tanto a Favio pero el dato gracioso acà es que yo si lo escucho jaja, no sè, me gusta mucho la mùsica vieja, y no sòlo de rock o lo britànico; tambien hay mucho en latinoamerica y Mèxico que es digno de mencionar y rescatar, Los Terricolas de Venezuela es un grupo que a mucha gente mayor que conozco le gusta y extrañamente a mi tambien me gusta.

      Estarè ansioso de leer esa entrada tuya pues, saludos.

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