domingo, 31 de mayo de 2015


-Las verdaderas historias de amor saben a putas.
Dijo ella -mirando- fijamente su bebida.
-y huelen a mar.
Dijo él probando si su mirada se podía cruzar con aquellos ojo verdes. Varios tragos después por fin se dio el encuentro.

Y quizá la noche fue larga, o fue corta para aquellos dos extraños. Pero eso, eso mis queridos -lectores- amigos, ya es otra historia.










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