domingo, 22 de marzo de 2015

Gaviotas y sombras.


No les puedo negar el gran amor y afecto que sentí por las gaviotas a raíz de leer Juan Salvador Gaviota de Richard Bach, siento que cuando las veo, entre todas esas que andan ahí, hay una que no piensa en comer o dejarse llevar simplemente por el viento. Entre una de ellas puede haber una que se llama Juan que busca algo más, que pretende llegar a ese lugar más allá del que se supone que debe de llegar.


¿Con que no hay límites eh, Juan? -pensó-. ¡Bueno, llegará entonces el día en que me apareceré en tu playa, y te enseñaré un par de cosas acerca del vuelo!











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